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Por el 21 de Enero de 2014 - RSE blog

A veces uno se pregunta por qué algunas compañías extractivas, logran pasar de la palabra a los hechos mejor que otras, en materia de responsabilidad social empresarial. No existe una fórmula mágica, pero he aquí algunas pistas que han guiado a los expertos de Borealis on the Ground en el transcurso de los últimos años.

Evaluación de la situación

Como primera medida, hay que tomar el tiempo suficiente para evaluar los objetivos de negocios de la empresa. Esta etapa es esencial y frecuentemente se pasa por alto. Ella ayuda a evitar errores en el camino. Cada situación tiene sus propias características y no existe una solución universal. Los responsables de la empresa deben reflexionar acerca de las implicaciones que pueden tener sus actividades, tanto para las comunidades como para las empresas en cuestión. Por ejemplo, si una compañía desea llevar a cabo exploraciones sísmicas en una región, debe preguntarse si su conocimiento del territorio es el adecuado, si existen datos relacionados y así sucesivamente. Ella debe igualmente considerar sus experiencias con las comunidades involucradas y la experiencia de las comunidades con las industrias mineras, petroleras y de gas. Las comunidades que han tenido buenas experiencias en el pasado, serán sin duda más receptivas que aquellas que han vivido conflictos con dichas empresas.

Plan de acción

El paso a seguir es establecer el plan de acción. Necesariamente hay que preguntarse sobre la manera de dirigir las partes interesadas, de entrar en contacto con las comunidades, etc. Identificar los mensajes claves a comunicar e identificar el procedimiento que será utilizado. En esta etapa, se debe intentar identificar lo que ya se ha hecho y lo que falta por hacer. En Borealis, tratamos de identificar las buenas prácticas que han tenido éxito en otras partes del mundo y que podrían ayudar a la compañía a alcanzar la aceptabilidad social del proyecto. En general, nuestros clientes ya han establecido procesos que se adaptan a su situación. Por lo tanto, tratamos de identificar cómo podemos intervenir para complementar el trabajo.

Los expertos externos deben ser capaces de asesorar a los administradores y empleados involucrados en la implementación de nuevos procesos. Además, deben contar con indicadores específicos para evaluar el cumplimiento del proceso.

Se deben planificar los recursos necesarios. Frecuentemente se requiere la contratación de personal local. En algunos casos, la empresa dará empleo a una firma de inversión para satisfacer las necesidades. En otros casos, lo mejor es contratar a expertos que proporcionarán un apoyo oportuno a la empresa. Borealis ofrece este servicio.

Acompañamiento

Seguidamente, la aplicación del plan de acción requerirá especial atención por parte de los gestores. La implementación de nuevos procesos, mejores prácticas, casi siempre implica un cambio organizacional, incluso un cambio en la cultura corporativa. Esta es una etapa crucial, ya que es fácil caer en los viejos hábitos! Las empresas que tienen más éxito en esta etapa de transición son generalmente aquellas cuyo liderazgo está firmemente comprometido con el cambio.

La constancia es también una cualidad deseada. Muchas veces he visto empresas que estaban analizando cuidadosamente un plan de acción, los cambios que se necesitaban, pero que no previeron los recursos suficientes para garantizar la transición. Como suele ser el caso en grandes proyectos, los trabajadores realizan rotaciones y se olvidan de transmitir información importante, mientras que otros son trasladados a otro puesto y deben empezar de nuevo.

Para evitar sorpresas desagradables, a menudo aconsejo a los clientes que identifiquen a las personas claves que serán responsables del acompañamiento. Estas personas serán puestas en ejercicio con los funcionarios locales, a quienes  serán atribuibles los resultados obtenidos. Idealmente, usted debe elegir a alguien que tenga experiencia en implementación de procesos, que conozca bien las buenas prácticas y que tenga suficiente  experiencia e independencia para asesorar adecuadamente a los administradores. El problema es que estas personas claves a menudo son difíciles de encontrar. Cada vez más, las grandes empresas contratan personas que tienen experiencia en acompañamiento, pero muchos otras no tienen los recursos necesarios y deben contratar a consultores externos. En estas situaciones, Borealis “on the Ground” está en capacidad de proporcionar especialistas con experiencia que pueden desplegarse  rápidamente.

El período de acompañamiento varía de un proyecto a otro, pero se calcula un promedio de tres meses a un año. Los expertos externos deben ser capaces de asesorar a los administradores y empleados involucrados en la implementación de nuevos procesos. Además, deben contar con indicadores específicos para evaluar el cumplimiento del proceso. ¿Se envía la información recolectada en el campo a los administradores? Y si es así, ¿con qué frecuencia? ¿Se hace seguimiento a la información que se introduce en el sistema de gestión? ¿El proceso de gestión de quejas está bien administrado? ¿Se da respuesta a las quejas en el momento oportuno? ¿Cuál es el nivel de satisfacción? El experto debe ser capaz de señalar las debilidades y explicar las medidas correctivas a implantarse.

Existe entonces un componente “coaching” que es muy importante. El experto ayuda a los empleados a tomar consciencia de que sus acciones tienen consecuencias en el corto y mediano plazo para la compañía. Al mismo tiempo, la empresa debe tener cuidado de no desarrollar una dependencia hacia los consultores: es la empresa que debe atribuirse los resultados y no el consultor.

En Borealis, consideramos que el experto debe actuar como un agente para el cambio: una vez que los procesos sean implementados e integrados en la organización, éste puede retirarse y tendremos la seguridad de que la empresa va a estar en el camino adecuado para alcanzar sus objetivos de RSE.

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